Preocupa migrante venezolano que no ha sido localizado tras su deportación desde Estados Unidos
Ricardo Prada Vásquez, un ciudadano venezolano de 32 años, lleva desaparecido desde marzo de 2025.
Fue arrestado en Estados Unidos y luego deportado, pero no hay registros que indiquen adónde fue enviado.
Prada había migrado a Estados Unidos buscando mejores oportunidades laborales. Vivía en Detroit, Michigan, y trabajaba como repartidor.
El 15 de enero tomó por error el puente Ambassador, que conecta Detroit con Canadá. Fue detenido al intentar regresar a territorio estadounidense.
Aunque su ingreso inicial fue legal, las autoridades lo arrestaron por intentar entrar por segunda vez sin autorización.
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Prada fue primero recluido en el centro correccional del condado de Calhoun, en Michigan. Luego, fue trasladado a otras instalaciones en Ohio y Texas.
Durante su detención, mantuvo comunicación con su familia y un amigo en Chicago, quien le enviaba dinero para llamadas.
Intentó conseguir un abogado para evitar la deportación. No logró asistencia legal y un tribunal ordenó su deportación el 27 de febrero.
El 15 de marzo avisó a su amigo que posiblemente sería enviado de regreso a Venezuela. Desde entonces no se ha sabido más de él.
En esa misma fecha, 238 venezolanos fueron trasladados a El Salvador. Allí fueron recluidos en una prisión de alta seguridad.
Ricardo Prada no aparece en la lista de personas deportadas en esos vuelos. Tampoco figura en ninguna base de datos oficial de ICE.
Su familia no ha podido obtener información sobre su paradero. Tampoco tiene recursos legales para presentar una demanda.
Organizaciones que apoyan a migrantes han buscado información, pero hasta ahora sin éxito.
Expertos en derecho migratorio señalan que el caso revela fallas graves en el sistema de deportaciones de Estados Unidos. Advierten que podrían existir más casos similares sin que haya supervisión o transparencia.

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