La Superliga europea se encuentra en el epicentro de una batalla legal y de opiniones, según la reciente decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Este organismo invalidó las reglas de la UEFA que prohibían competiciones como la Superliga, calificándolas como contrarias al derecho de la competencia.
Hace dos años, 12 grandes clubes anunciaron la creación de la Superliga, desafiando a la UEFA y la FIFA. Ahora, el Real Madrid y el FC Barcelona persisten en su intención. Sin embargo, la resolución del TJUE desencadenó reacciones en cascada en la LaLiga, la Premier League, la Bundesliga y la FIFA.
La LaLiga denunció la Superliga como “egoísta y elitista”, destacando la necesidad de un formato abierto en contraposición al modelo cerrado. El Atlético de Madrid y la Premier League se unieron al rechazo, reiterando la posición del gobierno británico. La Federación Portuguesa de Fútbol condenó la idea y el Manchester United confirmó su compromiso con la UEFA.
En Alemania, el Bayern Munich aseguró su lealtad a las competiciones de la UEFA, subrayando que la puerta de la Superliga permanece cerrada. Mientras tanto, la FIFA, aunque toma nota de la decisión del TJUE, se mantiene cautelosa, coordinándose con la UEFA antes de realizar comentarios. La UEFA minimiza el impacto de la sentencia, señalando correcciones realizadas en 2022.
La Superliga, un tema que dividió al fútbol europeo, continúa generando discordia en el terreno legal y en las posturas de los gigantes del deporte rey.

No Comment! Be the first one.